Me gusta Colombiana, me gustas tu

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Fly to Bogota and take a cab over to hostel Alegria’s in La Candelaria. Walk the cobbled streets and get late lunch with a Bogota Beer Company brew. Night bikram yoga class in Chaperino Alto and early morning class the following day. Meet Jill in the afternoon for a long awaited reunion over beers and soup at the nearby Mexican restaurant. Spend the evening planning how to get to Medellin, sleep on it.

Early the following morning a couple, James and Emerald, from our dorm asks if we want a ride to Medellin, they overheard us talking yesterday. They have a campesino Jeep they had bought in the city and were planning on riding down to Ushuaia.
We leave 9am, they make room in the back for us on the bar seats. Get on the highway and the scenery is shocking… greenest mountains, countryside, it’s mother’s day and families are gathered at roadside restaurants and markets. We stop for fruit, bananas, nuts, mandarins, pineapple. It’s a hot day, James is driving, Emerald is entertainment. We spend the ride getting to know each other a little better. We told stories and they told theirs. Emerald’s an architect, James’ about to start psych…The two are from Perth, they originally met at a cafe they both worked at, and have spent the last 6 months travelling Central America, they were on their way to a pottery/ ceramics retreat in Medellin, where they also planned on converting their roof into a tent, so that they could host travellers on the road.

We finally stop for a late lunch in Honda where there seems to be a party happening. Two women and a man in a cowboy hat are serving chicken and potato broth or meat from the spit. There’s live music and all the men are out drinking beers and shots of aguardiente. We get a table and one of the ladies takes good care of us. Men from the other table pass us girls shots, once, twice, three times. Then beers. The bar girl comes around with beers, courtesy of the guys. Food is great, heat is unbearable, and alcohol is flowing.
Sadly time to go.
We make some pit stops for fresh papaya and mangosteins to sober up, then another stop for beers and ice-blocks.
Every so often a military officer is stationed on the road, he’s like a statue. Serious face, rifle in hand.
‘Have you heard about the thumbs up code?’ Emerald asks.
‘Nope.’
‘If you’re a gringo and you give the military the thumbs up when you go past, it means you aren’t carrying drugs and they won’t stop and check you.’
We all try it out on the next officer. Success! They respond with thumbs up. We did this for ages, until we became bored.
We don’t get into Medellin til late so the four of us hole up in a dodgy hostel, right above the club scene. Late night burritos and we’re beat. Farewells in the morning and finally it’s just Jill and I again.
Two days turn into a week and we found ourselves doing nothing every day, coffee, drinking with locals or travellers, one day based entirely around getting tattoos together.
Ajna chakra and zen circle.
The city is beautiful and dense. There’s little forests in the middle of El Poblado, a hipster neighborhood of underground bars, stores, and cafes. It’s unlike other cities we’ve seen in our travels. Ultra-modern.
Oh shit, we need to get back to Bogota for a flight to Cuba. We’ll visit the Caribbean and San Gil another time. It’s one of those long buses, stopping constantly for stragglers and lunch diners. The scenery passing by makes the trip bearable, even with hangovers. The jungles and mountains are thick and greener than your eyes can handle.

We promise Colombia we’ll be back, to really know it’s people and explore all of the natural wonder, con gusto!

SOME COLOMBIAN PHRASES OUR SPANISH WAS ABLE TO DISCERN:
1. “Que pena con usted”
Esta es una de las frases que escucho con más frecuencia en la vida diaria. Una vez me puse a contar cuantas veces me la decían en un día y fueron… ¡17! Hay que aclarar que aquí en Colombia se utiliza “pena” como “vergüenza” y no refiriéndose a algo que da lástima. Es básicamente una forma muy amable de decir “disculpe” o “perdón” y es usada para cosas tan pequeñas como cuando te topan accidentalmente caminando o tan grandes como cuando el cajero te dice que la cuenta en el banco sorpresivamente quedo en cero.
2. !Que pecao!
Esta es un poco difícil de explicar y ‘traducir”, se la escucho principalmente a mujeres y se utiliza en varias ocasiones. ¿Un bebe muy lindo? ¡Que pecadito! ¿Un viejito muy viejito y una viejita muy viejita que van de la mano? ¡Qué pecao! ¿Algo malo, pero no muy grave le pasó a alguien? (como un niñito llorando porque se le cayó el helado) ¡Ay que pecao!
3. Su merced
Una de mis favoritas por lo maravillosamente anacronica que suena. Aunque ya no se oye tanto en las generaciones más jóvenes, todavía es muy común escuchar que la gente se dice la una a otra “Su Merced” (pronunciado Su Merce) , obviamente quienes se refieren así a los otros jamás de los jamases se permitirían tutearse.
4. ¡Juemadre!
La rabia se va acumulando pero no estás en el lugar ni en la compañía adecuada para soltar un “!Jueputa!” (“hijo de puta”, para más aclaraciones ), así que en vez de eso el golpe se suaviza con un muy Colombiano “!juemadre!). Claramente más adecuado pero menos suave que el anodino “juepucha”. Tambien valido para destacar una sorpresa ( buena o mala – ver foto)
5. ¿Me regalas…?
En varias ocasiones he visto a Colombianos en otros países teniendo malentendidos por su uso del “¿me regalas?”, recuerdo una vez en Buenos Aires, en un McDonald’s que el tipo que atendía le contestó de forma muy Porteña a una chica Colombiana que hacía su pedido “Acá no regalamos nada che, todo se paga”. Lo cierto es que en Colombia cuando se pide algo prestado por un momento o pides que te pasen algo se dice “ ¿me regalas?” y no ‘ ¿me prestas?” o “ ¿me pasas?”. No confundirse.
6. Con Gusto
O sus variaciones ‘Con mucho gusto’, ‘Con muchísimo gusto’. Son tan comunes como el ‘qué pena…’ y es básicamente un “No hay porque” o “De nada”. Considerada una frase extremadamente respetuosa en otros países hispano-parlantes, es -como otras de las frases- un legado de tiempos más formales.
7. A la orden
Es otra variación muy correcta del “de nada” pero también es una forma de decir “a su servicio” y se utiliza mucho para por ejemplo “llamar” a gente en los mercados o lugares como la cima del Cerro Monserrate donde hay muchas tienditas de souvenirs y restaurants típicos donde todos (TODOS) te invitan a pasar al grito de “ Alaordenalordenalaordenalaorden..’’
8. ! Este Culicagao!
La primera vez que Marcela me dijo así no supe que pensar, lo primero que me vino a la mente fue la imagen literal y me sentí hasta un poco ofendido, imagínenselo ustedes. Resulta que culicagao se les dice coloquialmente a los niños y no es dificil saber de dónde viene el concepto: culi – cagao. También se le dice a alguien cuando es inmaduro – como en mi caso.
Hay muchas palabras y frases más que son 100% Colombianas, pero estas por lo cotidianas que son, son las que más me llaman la atención . Vivir en Colombia con ojos de extranjero es increíble no solo por las costumbres y los paisajes, sino porque es también un placer escuchar hablar a su gente.

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